Entrevista a... Julio Llamazares

El escritor Julio Llamazares repasa para PUEBLOS DESHABITADOS el fenómeno que ha supuesto La lluvia amarilla para Ainielle en particular y para la despoblación en general.


Julio Llamazares nace en el desaparecido pueblo de Vegamián (León). Aunque licenciado en Derecho sus inquietudes culturales le hacen decantarse por el mundo del periodismo para lo cual se traslada a ejercer en Madrid. Aquí compagina su trabajo en prensa, radio y televisión con la publicación de varios libros. Desde que en 1979 escribiera el primer libro: ¨La lentitud de los bueyes¨ hasta el 2011 con la publicación del hasta el momento su último libro:¨Tanta pasión para nada¨, entre medias más de una veintena de libros con títulos de gran éxito como ¨La lluvia amarilla¨,¨Luna de lobos¨ o ¨Las rosas de piedra¨ entre otros, lo que le ha llevado a recibir una cantidad respetable de premios por su trayectoria y contar con una gran cantidad de seguidores que leen con entusiasmo cada una de sus obras, convirtiendose en una de las figuras más sobresalientes de la narrativa española.


Obra maestra sobre la despoblación. Llamazares nos sumerge en un impresionante monologo del último habitante de un pueblo abandonado donde va llevando al personaje principal por un pasillo del tiempo donde le saldrán a su paso todos los obstáculos posibles: soledad, miedo, tristeza, muerte, locura, alucinaciones, hambre, enfermedad, abulia, hasta llegar al desenlace final al que se ve abocado Andrés.
Narración muy dura y muy triste sobre la amarga soledad de la persona protagonista que ve como todo el proyecto de vida que tenia se va derrumbando poco a poco hasta convertirle en un muerto en vida.

{Ainielle existe.
En el año 1.970 quedó completamente abandonado, pero sus casas aún resisten, pudriéndose en silencio, en medio del olvido y de la nieve, en las montañas del Pirineo de Huesca que llaman Sobrepuerto.}
Este preludio del libro quedará inmortalizado con el paso de los años y será recordado siempre por todos los que han tenido ocasión de leer esta soberbia narración.

¿Por qué se te ocurrió escribir la historia de un último habitante de un pueblo?
No fue una ocurrencia. Las novelas tal y como yo las entiendo nunca pueden nacer de una ocurrencia; todo lo contrario: han de caer por su propio peso, como las frutas maduras. Digamos que ¨La lluvia amarilla¨ se me impuso en un momento dado de mi vida en función de determinadas experiencias personales y emociones.



¿Por qué Ainielle concretamente?
Como homenaje a uno de los muchos pueblos deshabitados de este país. Y Ainielle concretamente porque me gustaron el nombre y su disposición geográfica, en medio de las montañas y aislado de las demás aldeas del territorio.


Ainielle ha pasado de ser un pueblo más, perdido y olvidado en las montañas de Huesca a ser un estandarte de los pueblos abandonados y un lugar de ¨ peregrinación ¨ de muchos lectores de ¨La lluvia amarilla¨ e incluso en cada casa de los pueblos del Pirineo no falta un ejemplar de la novela.
Para mi ha sido una sorpresa. No tanto por la repercusión de la novela, que también (no olvidemos que se trata de un monólogo interior de doscientas páginas), como el que se convirtiera en una especie de icono, de símbolo de la despoblación. Confieso que me halaga, pero también que me sobrecoge a veces. Yo sólo quería escribir una novela sobre ese tema.


Después de 23 años de haber escrito la novela y ya pudiendo analizarlo fríamente ¿te esperabas el tremendo éxito del libro?
En absoluto. Es más, pensaba que iba a ser un fracaso comercial y así se lo dije al editor al entregarla. Aparte de lo dicho antes, de la estructura de la novela y de la ausencia de diálogos, de acción lineal narrativa, estaba la época en la que apareció: la España de la movida, de la posmodernidad, de la sacralización de la novela urbana, del desprecio a la memoria reciente de este país.... Lo que demostró ¨La lluvia amarilla¨, como algunas otras novelas y películas de ese tiempo, es que una cosa es lo que dicen los medios de comunicación que le interesa a la gente y otra muy distinta lo que de verdad le interesa a esta. Me pasó también con ¨Luna de lobos¨, mi novela anterior, que apareció en un tiempo en el que se decía que la guerra civil ya no le interesaba a nadie. Ya ves...


¿Has tenido ocasión de hablar con antiguos vecinos de Ainielle sobre el libro?
Muchas veces. La última en el propio Ainielle al final de una excursión que un grupo de vecinos de la zona realiza cada año por octubre y en la que participa gente llegada de todas partes. Cada edición invitan a una persona relacionada con el tema de la despoblación para dar una pequeña charla a todos los presentes y ese año el invitado fui yo. Había dos vecinos, un hombre y una mujer que habían vivido en Ainielle y yo les invité también a hablar de sus recuerdos y experiencias ante los presentes.


¿Seria posible una adaptación al cine de ¨La lluvia amarilla (como ya la hay en el teatro), o por su composición y desarrollo argumental seria muy difícil?
Felipe Vega, con el que he trabajado en varios proyectos, esta empeñado en llevarla al cine, pero es difícil. En España el cine hoy  va por otros derroteros muy distintos. Pasa también en la literatura, lo que sucede es que hacer una película cuesta mucho dinero y un libro no.


Has visitado pueblos donde el último vecino era una mujer, me acuerdo ahora mismo de Ruydelamas, ¿y si en vez de ser Andrés hubiera sido Sabina la última superviviente de Ainielle?
Lo fue durante bastantes páginas. Hasta que comprendí que si ya era difícil para mi ponerme en la piel de un viejo loco más lo era el de ponerme en el de una vieja loca
(digo loco/a en el buen sentido de la palabra).


Sarnago, pueblo de las Tierras Altas de Soria fue el primer pueblo abandonado que visitaste, te dejó un recuerdo imborrable.
Ahí nació ¨La lluvia amarilla¨. De una impresión, no de una ocurrencia, como te decía al principio.


¿No crees que salvo en Huesca se ha escrito muy poco sobre la despoblación?
Se ha escrito, no sé si poco o mucho, pero se ha escrito. Y se escribirá más en un futuro. Al fin y al cabo la despoblación del mundo rural es uno de los acontecimientos más trascendentes desde el punto de vista cultural y sociológico que se han vivido en Europa en el siglo XX. Lo que pasa es que en España por complejos todo lo que tiene que ver con el campo lo vemos como de paletos. Cuando lo que es de paletos es ignorar la propia historia y cultura.


El fantasma de los pueblos abandonados entró en mi corazón (frase tuya) ¿que sensaciones tiene uno cuando pasea en solitario por un pueblo abandonado?
Las que intenté transmitir en ¨La lluvia amarilla¨ y que tú conoces bien porque has visitado ya muchos pueblos abandonados de toda España: tristeza, pena , desolación ...


La soledad del último habitante de un pueblo en los años 60 no es como la de ahora.
En absoluto. Ahora la soledad, la auténtica soledad esta en las grandes ciudades.


Eres de un pueblo desaparecido bajo las aguas de un pantano. ¿que recuerdos tienes de Vegamian? me imagino que pocos, pero en tu familia hablarían bastante del pueblo e incluso llegaste a visitarlo muchos años después cuando vaciaron el pantano por completo para revisar sus instalaciones.
No solo lo visité, incluso llegamos a rodar en él un trozo de una película:¨El filandón¨ de José Maria Martín Sarmiento, un film compuesto de cinco historias de otros tantos escritores leoneses. Pero recuerdos conservo pocos. Me fui de allí con dos años y aunque después volví varias veces antes de que lo anegaran, mi recuerdo de Vegamián es muy impreciso. Lo que no significa que sintiera menos su perdida que los que vivieron en él más tiempo.


La provincia de León ha sido también muy castigada por la despoblación y hay numerosos pueblos vacíos sobre todo en la comarca de El Bierzo.
Lo tengo escrito: hay dos Españas, una creciente, la de la periferia y otra menguante, la del interior. Dentro de esta además los desequilibrios de todo tipo son muy notables. Influyen las condiciones geográficas y climatológicas, pero también la falta de una acción política dirigida a corregir esos desequilibrios. En España pagan los mismos impuestos los habitantes de una aldea remota que los de una gran ciudad ; y por supuesto no tienen los mismos servicios. Así es difícil parar la despoblación de determinadas áreas, especialmente las más pobres.


Eres hijo de maestro rural. ¡esos maestros/as que subían a estos pueblos olvidados de la montaña!
Unos héroes para mí. Y como todos los héroes auténticos, unos seres olvidados por la historia y por la sociedad a la que sirvieron.


¿Algún proyecto en mente donde vuelvas a tratar directamente o indirectamente la despoblación?
Directamente no. Pero como elemento de mi sensibilidad aparecerá en todo lo que escriba, seguro.


Bueno Julio muchas gracias por el aporte que has hecho hacia el blog a través de tus impresiones sobre ´´La lluvia amarilla``, Ainielle y sobre la despoblación.
Muchas gracias a ti por tu interés y que sigas haciendo inventario de todos los pueblos deshabitados para que por lo menos no queden en el olvido.

13 comentarios :

  1. Una gran entrevista a Julio Llamazares. La lluvia amarilla es un libro muy triste pero a la vez hermoso, ademas es fundamental para todos los amantes de los pueblos abandonados. Es un libro muy fácil de leer, de verdad que es imprescindible.
    Enorabuena Faustino.

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  2. Muy interesante la entrevista. Felicidades.
    La lluvia amarilla me parece un libro demasiado desgarrador, la soledad o locura de Andrés es deprimente. Lo he leído dos veces, admiro profundamente la forma de escribirlo, pero el tema me ahoga.

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  3. Grande Julio LLamazares y grande Faustino. A mi Llamazares me parece el mejor escritor español del momento, además no es un tipo que participe en la farándula de los escritores lo cual me hace admirarle mas, espero con impaciencia sus libros. Me ha encantado la entrevista, buenas las preguntas y buenas las respuestas. Yo estuve en Ainielle y me gusto muchísimo, el camino hasta llegar al pueblo espectacular. Que razón llevas Julio, la soledad se vive en las ciudades.

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  4. Creo que exageras un poco con lo de obra maestra, no es para tanto, a mi desde luego me gusta más luna de lobos.

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  5. Pues yo personalmente creo que no es exagerado decir que "la lluvia amarilla" es una obra maestra, a mi por lo menos si me lo parece, creo que es un libro con una sensibilidad fuera de lo normal y que describe la situación y los paisajes muy bien, pero en cualquier caso esto son opiniones, a mi "luna de lobos" me parece muy bueno pero algo por debajo de este, lo que si es cierto es que no a todos nos tiene por que parecer el mismo libro el mejor. Por cierto muy buena la entrevista. Un saludo. Raúl.

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  6. La Lluvia Amarilla es libro que me ha dejado los pelos de punta hace ya muchos años. Estupendo libro de un autor genial. Lo mismo digo de este magnífico blog.Saludos cordiales y suerte. Javier (Toupeiro)

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  7. Enhorabuena por la entrevista Faustino, enriquece y agranda tu blog. La lluvia amarilla no es una novela al uso, por más que en ella se desarrolle una tramadrama magistralmente urdida, es algo más, es un derroche de sentimientos que nadie que no haya conocido o vivido la despoblación de un pueblo puede comprender o sentir. Mis experiencias como explorador de la despoblación en Burgos me hace comprender bien lo que sintió Julio Llamazares al escribir esta novela triste, la más triste que jamás haya leído.

    Elías Rubio

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  8. Yo ya era un amante delos pueblos abandonados cuando lei La lluvia amarilla y la verdad a veces parece casi un libro autobiografico de lo bien que se identifica con el personaje lejos del relato romantico que se ha querido dar a la vida rural,realidad pura y dura(ME RECUERDA A VALDENEGRILLOS) .Cuando subi a Ainielle pues eso..indescriptible.En mi opinion la obra cumbre de Llamazares los libros posteriores no tienen ese nivel

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  9. Amigo Faustino, me impresiona las frases del Sr. Llamazares,'que la soledad esta en la grandes ciudades', esto quiere decir para mi que no la busque en los pequenos pueblos mucho menos en los deshabitados porque ciertamente los que vivieron alli en su mayoria no sabian de la soledad. La otra frase es' que los verdaderos Heroes estan olvidados'. Saludos de un amigo hondureno.

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    1. Es que lleva toda la razón. En las ciudades hay más soledad ahora que antes en los pueblos por pequeños que fueran. En esos pueblos había mucha armonía entre la gente, eran todos como familia. Se ayudaban en lo que hiciera falta y había mucho contacto humano. En las ciudades de ahora estamos solos porque a pesar de haber mucha gente no conocemos a nadie, ni siquiera al vecino de al lado. Las ciudades deshumanizan a las personas.
      En cuanto a lo de los héroes olvidados también se podría aplicar a estos pequeños pueblos, eran unos héroes por sobrevivir en estos lugares con tantas incomodidades, tenían un merito tremendo, muchas personas se entregaban en cuerpo y alma a su cometido sin recibir apenas un mínimo reconocimiento. Y sin embargo hacemos héroes ahora a cualquiera por una nimiedad.
      Saludos amigo hondureño.

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  10. Faustino, si no lo conoces, te recomiendo el blog "Guadalajara Plaza Mayor" de José Serrano Belinchón ilustrativo en los años 70 y 80 de la despoblación en la provincia de Guadalajara.

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    1. Si conozco el blog que me recomiendas Ramón. Me ha servido en varias ocasiones para ambientarme como eran los pueblos de Guadalajara en los años en que el autor los visitó.
      Maravilloso blog. Un valor incalculable según van pasando los años.
      Gracias por la recomendación.
      Un cordial saludo.

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